
Redacción y participación: Melina Dassano
La comunicación es hoy un disparador importante para la sociedad que impulsa el desarrollo de capitales. De manera que especializarse y lograr interpretar los códigos de una corporación actual es un desafío de los tiempos posmodernos, bajo un lenguaje especial que se dicta en diferentes idiomas y se interpreta en un solo concepto, la negociación.
Tener iniciativas es una alternativa para compartir un buen canal en la comunicación y esto significa fortalecer la capacidad de diálogo, un mejor desempeño, actitud y mejorar al mismo tiempo la técnica de negociación, de como ofertarnos en nuestras relaciones diarias, sobre todo porque se logra despejar aquellas inquietudes y se descubren espacios nuevos, mientras se liberan obstáculos a la hora de lograr nuestros objetivos. Es tan básico explicar esto, como es común que no se digiera. Por eso se habla de una buena y continua comunicación, que aleje al profesional de la inseguridad constante en la que se encuentra inmerso por motivos varios pero, casi siempre por lo mismo creemos poderlo todo, aunque vivamos fragmentados.
A veces no alcanza con perfeccionar la ciencia de la comunicación, ni los objetivos curriculares sino captamos las necesidades actuales. ¿A quien le importa cuidar la relación entre pares, a fin de lograr una conducta y negociar una actitud determinada? ¿Cuál es el motivo de nuestra propuesta si aún seguimos “compitiendo” con nosotros mismos? Hoy, por ejemplo muchas de las ofertas en educación, lo ven como un desafío el standing (alto nivel) y al mismo tiempo tienen una deuda que crece a pasos agigantados, como es mejorar la comunicación, y no hablamos solo de mejorar una pauta publicitaria, sino de mejorar los niveles de conocimiento y captar la necesidad de una sociedad, sino hay concepto, no hay propuestas claras y esta invisible en todo momento la capacidad de formar auto gestores. Por lo cual la duda se apodera de nuestra capacidad de negociación y dependemos de la imagen para actuar, “stand by”.
En el último encuentro Internacional de Diseño y Comercialización – CMD el pasado 14 de julio de 2006- escuchamos distintas experiencias nacionales e internacionales como estrategias del mercado como hecho, más que novedad. Una de ellas fue la de FRANCESCO MORACHE (sociólogo, escritor, periodista y presidente del future Concept Lab). El habló de diferentes estrategias en transformación, como también nos mostró que desde lo individual se trasforma una identidad local, para poder alcanzar recién, lo global. Menciona ese desarrollo gracias a una serie de hechos y propuso 6R: Respeto/Responsabilidad/Reciprocidad/Reconocimiento/Relevancia/ Resonancia. Las cuales marco distintos puntos importantes, como:
- La capacidad de escuchar que tienen las personas más allá del producto.
- El marketing relacional- personas-lugares-pensamiento-proyecto.
- Consumo y comercialización, integrado por personas en una interacción económica, con la sociedad y la cultura.
- Trabajar sobre los pensamientos, ya que la capacidad intelectual no se convierte en proyecto, ni en visiones personales.
- Relevancia, se logra cometiendo errores en la experimentación, es no limitarse.
- Resonancia, es un proyecto convertido en interés compartido. Cuenta que el imaginario de las personas pueden transferir la idea para contaminar y hacerla relevante en al cultura de Latinoamérica.
- El Respeto, es un elemento sensibilizador, las empresas más relevantes lo emplean. Por ejemplo: Aerolíneas Argentinas es un ejemplo de sensibilización en la publicidad, por lo que el país supo dar y puede dar desde la poesía.
- Utilizar el producto de manera diferente, da espacio a la capacidad creativa del cliente. El punto de vista juega un valor que se consolida bajo la elección.
- Responsabilidad, tomada como valor en distintas profesiones y para con el producto.
- Reciprocidad, promete un cambio de opinión. El trabajo se encamina en el terreno de la ética. Se propone y se escucha al cliente al mismo tiempo.
- Expandir lo local, cuando uno es único se piensa desde lo diverso y no se llega a lo universal.
- Reconocimiento, sobre la calidad activa de estilos y no de marca.
Por Ej.: Apple, es un espejo del consumidor en esta propuesta.
En la necesidad de comunicación que plantea el diseño, se produce una alienación cultural a partir de las falencias diarias de quienes no saben como presupuestar su producto, o sea los diseñadores, ellos también deben de mirar el trabajo realizado, al mismo tiempo que el cliente y emplear un marketing relacional para poder evolucionar. Por tal motivo hoy las producciones logradas por estos proyectistas tienen más capacidad de encuadre socio-cultural que de solvencia socio-económica, ya que los eventos son, la actividad más próxima para generar vínculos, como así, las actividades culturales los hacen parte de esta gestión. Esto es muy importante; porque es parte del conocimiento enriquecerse del diseño. Se aprecia la obra humana tanto del productor como del consumidor, por lo tanto, nos respaldamos bajo un marco cultural porque nos asegura la calidad, y además nos diferencia del mercado de la moda de otros países.
Las consecuencias de enmarcarnos en actividades culturales nos hace realizarnos una pregunta.¿Por qué a la hora de negociar somos todos artistas? Muchos entran en dificultad con la comunicación cuando tienen que colocarle a su producto el rótulo de servicio y así transformarlo en producto rentable para consumo, por su uso y su función. Por lo tanto intentar vivir de una profesión como lo es el diseño y más aún, el “diseño de autor”, que nace como una nueva forma de negociación, se torna un tanto difícil, porque la gente sigue consumiendo el diseño de exportación por varios motivos económicos y culturales. Pero no vamos a explayarnos en este punto porque saber invertir el tiempo es hoy el oficio principal, aún más, invertir en capacitarse. Somos un país en constante evolución y sentir que todo lo aprendimos es otro tema que congestiona el canal de la comunicación y debilita el interés en la formación, por parte de quien enseña y de parte de quien aprende. Somos estrategas creativos pero con poco tiempo para utilizarlo en lograr la calidad de un trabajo.
Habrán escuchado decir: “acortemos los tiempos no queda otra”…, y se cae así en la repetición. Porque fabricamos los mismos productos, muchas veces por consumo y otras tantas por negarlo. Administrar nuestro tiempo es toda una ciencia, sobre todo es un recurso de negociación con uno mismo y con un tercero, la “frustración”.
Sacar un producto antes de elaborar una planificación en la comunicación, prácticamente es un callejón sin salida, es ser humano sin haber aprendido a jugar. Entramos en un terreno minado por la competencia desleal, no sólo entre profesionales por no saber hacer valer su trabajo, sino en un desgaste importante por aprender “el como de la cuestión” que retraza aún más el desarrollo social. Antes que ser fashion e intelectual en este canal de comunicación, hay que ser estrategas e implementar el sentido común. Le podría haber tocado a otra profesión hoy le tocó al diseño. Por esto y otros temas:
¿Quién es el responsable de éste proceso de negociación?
Si hay un interés para unos pocos, que no se note… Muchas de la formas de relacionarnos con los pares es desde el individualismo. A partir del poco tiempo que se tiene o comenzando en el facilismo de conseguir las cosas por lo medios más cortos. Esto nos convierte cada día en seres pasivos con poca necesidad de participar en nuestra sociedad por intermedio de un canal saturado por la información, como lo es el consumo, un canal directo de desarrollo responsable que está perdiendo confiabilidad por parte de su autor, el consumidor.
Pese a la eficiencia qué tienen otros mercados lo que nos falta a nosotros es un buen
fotógrafo, aquél que trata en todo momento de registrar desde un nivel inferior o superior tanto al sujeto como al objeto; aumentando así su nivel de importancia. La óptica de calidad que tenemos frente a este sujeto y objeto nace en éste discurso y se diferencia del libertinaje de precios que se dispara, creando aún más confusión y más competencia desleal. Si hacemos un minuto de silencio, nos daremos cuenta que nos falta formación, calidad y vivimos por responder a esta demanda en constante faltas.
Una solución más rápida a este cuestionamiento diario de cómo presupuestar, sería aprender que la información no tiene un fin único y que los sujetos debemos de observar por mucho más tiempo aquello que estamos creando. La síntesis de experiencias es el mejor precio que le podemos poner a nuestro producto, la educación formal y la informal es quizás, una salida inmediata pero no la única.
Se trata de organizar nuestra creatividad, quien no hace propia esta realidad en la que vivimos, siendo tan responsable de esta torpeza como los propios comerciantes, funcionarios y quienes puedan ser árbitros en este mercado. Podríamos hablar de una antropología de la negociación cuyas manifestaciones estarán siendo comunicadas por una cultura determinada según las vivencias del valor que estas tengan con el objeto.
¿Cómo ve el apoyo de las empresas en esta iniciativa? ¿Cuál es la ventaja de escuchar y ser escuchado? ¿Cuál es el granate más importante en este proceso?
Quizás para comunicarnos mejor tengamos que medir este conocimiento y ponerlo en práctica. Porque por más que neguemos que el lugar de la negociación no sea el nuestro, debemos aprender a comunicar nuestro producto como fabricantes y diseñadores, respetando el mensaje desde el concepto y regulando el comportamiento del consumidor como estrategas que somos. Aquí el vendedor responde sólo al cliente, por lo tanto, es quien merece también capacitarse. Hoy nos encontramos integrando una cultura, una política y una economía que modifica parte de nuestras vidas. En esta época tenemos una autopista que es la comunicación, informarse es la primera herramienta para poder transitar con libertad el mejor de los caminos. Está en nosotros la elección de ser buenos profesionales desde nuestro espacio, aunque no contemos con el apoyo que algunas veces necesitemos.
PENTAGRAM Design Inc. – Kit Hinrichs hablaba de:
- Pensar en términos globales y actuar en términos locales.
- No es el negocio del estilo (medio común)…sino, la comunicación (solución)
Aún así, con únicas posibilidades de llegar a la meta, sea a pie, en auto, en tren, en avión o en barco, todos hacia un destino. No quiere decir que el camino esté despejado de tormentas por el solo hecho de tener elecciones sino, porque con la tecnología y la naturaleza también tenemos que aprender a negociar. En este recorrido es donde la negociación se encarga de acortar los tiempos para llegar a donde queremos y hasta donde somos capaces. En el cual la comunicación es un bien ganancial y en donde el boceto debe constituirse en el producto final, en un “capital cultural”.
Necesitamos entrenarnos para estar preparados, motivarnos para actuar y enfrentar la rutina siendo más responsables porque eso es parte de la identidad que también estamos transitando. Somos clientes, usuarios, consumidores y personas. Cualquiera de éste rol lo debemos saber compartir para ser buenos competentes, artesanos y/o diseñadores, para lograr ser originales y saber decodificar el mensaje.
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