
Por Marcelo Pellizo
Dentro del amplio mundo de accesorios, si tenemos que rescatar a un elemento protagonista de hoy son las tachas, impuestas en forma masiva desde hace ya un par de años, las tachas se ven tanto en calzado como en indumentaria y no se limitan a ciertas tendencias o estilos, cada ves son más masivas.
Un poco de historia.
Las tachas hacen su aparición en argentina allá por fines de la década del 70 como complemento del vestuario del rock pesado y del punk rock. Grandes muñequeras, cinturones y camperas de cuero, tímidamente empezaron a verse hasta que en la primera mitad de los 80 se instala la democracia y de ahí en más se dispara este look “pesado” o “anarquista”. Así fue que en los 80 las tachas fueron símbolo de rebeldía y se hicieron más comunes en los adolescentes.
Década de los 90
Los 90 trajeron dos movimientos socioculturales, los skaters como movimiento social/deportivo y el hardcore como corriente social/musical, estas “tribus urbanas” compartieron muchos temas, entre ellos, una nueva forma de indumentaria, ropa amplia, cómoda e informal y nuevamente… las tachas y cadenas. Esas cadenas en el cinturón (las originales llegaban a las llaves o a la billetera) fueron tomadas de la indumentaria de los motociclistas de USA con sus Harley Davidson, que usaban el recurso de la cadena para no perder sus pertenencias. (peleas, borracheras, etc.). El uso de las tachas principalmente en cinturones era también otra forma de accesorio cargado de ese espíritu rebelde que los identificaba.
Década del 2000
El 2000 encuentra a la juventud en medio de una transición cultural muy marcada, es ridículo pensar en el futuro y la mirada nostálgica al pasado nos mueve a una idea retro o de “reciclar” estilos, así en indumentaria surge entre las nuevas tendencias el Neo Punk, una mirada al origen desprolijo y casual del movimiento punk fusionada con ideas Naif adolescentes o de apropiación de culturas lejanas como la oriental. Vestidos sobre pantalones o calzas, prendas naif de adolescentes de 15 años combinadas con tacos aguja, cinturones de tachas, gargantillas de cuero al mejor estilo “sado”, son todas muestras de este eclecticismo tan notorio, un estilo “inocentemente pervertido”. Dentro de esta nueva tendencia de diseño las tachas surgen con más fuerza para poner a las diversas combinaciones ese toque rebelde que faltaba y que estuvo, está y estará siempre con nosotros.
Por Marcelo pellizo / Che design
Dentro del amplio mundo de accesorios, si tenemos que rescatar a un elemento protagonista de hoy son las tachas, impuestas en forma masiva desde hace ya un par de años, las tachas se ven tanto en calzado como en indumentaria y no se limitan a ciertas tendencias o estilos, cada ves son más masivas.
Un poco de historia.
Las tachas hacen su aparición en argentina allá por fines de la década del 70 como complemento del vestuario del rock pesado y del punk rock. Grandes muñequeras, cinturones y camperas de cuero, tímidamente empezaron a verse hasta que en la primera mitad de los 80 se instala la democracia y de ahí en más se dispara este look “pesado” o “anarquista”. Así fue que en los 80 las tachas fueron símbolo de rebeldía y se hicieron más comunes en los adolescentes.
Década de los 90
Los 90 trajeron dos movimientos socioculturales, los skaters como movimiento social/deportivo y el hardcore como corriente social/musical, estas “tribus urbanas” compartieron muchos temas, entre ellos, una nueva forma de indumentaria, ropa amplia, cómoda e informal y nuevamente… las tachas y cadenas. Esas cadenas en el cinturón (las originales llegaban a las llaves o a la billetera) fueron tomadas de la indumentaria de los motociclistas de USA con sus Harley Davidson, que usaban el recurso de la cadena para no perder sus pertenencias. (peleas, borracheras, etc.). El uso de las tachas principalmente en cinturones era también otra forma de accesorio cargado de ese espíritu rebelde que los identificaba.
Década del 2000
El 2000 encuentra a la juventud en medio de una transición cultural muy marcada, es ridículo pensar en el futuro y la mirada nostálgica al pasado nos mueve a una idea retro o de “reciclar” estilos, así en indumentaria surge entre las nuevas tendencias el Neo Punk, una mirada al origen desprolijo y casual del movimiento punk fusionada con ideas Naif adolescentes o de apropiación de culturas lejanas como la oriental. Vestidos sobre pantalones o calzas, prendas naif de adolescentes de 15 años combinadas con tacos aguja, cinturones de tachas, gargantillas de cuero al mejor estilo “sado”, son todas muestras de este eclecticismo tan notorio, un estilo “inocentemente pervertido”. Dentro de esta nueva tendencia de diseño las tachas surgen con más fuerza para poner a las diversas combinaciones ese toque rebelde que faltaba y que estuvo, está y estará siempre con nosotros.
Por Marcelo pellizo / Che design


