miércoles, 10 de noviembre de 2010

Su majestad LAS TACHAS


Por Marcelo Pellizo

Dentro del amplio mundo de accesorios, si tenemos que rescatar a un elemento protagonista de hoy son las tachas, impuestas en forma masiva desde hace ya un par de años, las tachas se ven tanto en calzado como en indumentaria y no se limitan a ciertas tendencias o estilos, cada ves son más masivas.

Un poco de historia.
Las tachas hacen su aparición en argentina allá por fines de la década del 70 como complemento del vestuario del rock pesado y del punk rock. Grandes muñequeras, cinturones y camperas de cuero, tímidamente empezaron a verse hasta que en la primera mitad de los 80 se instala la democracia y de ahí en más se dispara este look “pesado” o “anarquista”. Así fue que en los 80 las tachas fueron símbolo de rebeldía y se hicieron más comunes en los adolescentes.

Década de los 90
Los 90 trajeron dos movimientos socioculturales, los skaters como movimiento social/deportivo y el hardcore como corriente social/musical, estas “tribus urbanas” compartieron muchos temas, entre ellos, una nueva forma de indumentaria, ropa amplia, cómoda e informal y nuevamente… las tachas y cadenas. Esas cadenas en el cinturón (las originales llegaban a las llaves o a la billetera) fueron tomadas de la indumentaria de los motociclistas de USA con sus Harley Davidson, que usaban el recurso de la cadena para no perder sus pertenencias. (peleas, borracheras, etc.). El uso de las tachas principalmente en cinturones era también otra forma de accesorio cargado de ese espíritu rebelde que los identificaba.

Década del 2000
El 2000 encuentra a la juventud en medio de una transición cultural muy marcada, es ridículo pensar en el futuro y la mirada nostálgica al pasado nos mueve a una idea retro o de “reciclar” estilos, así en indumentaria surge entre las nuevas tendencias el Neo Punk, una mirada al origen desprolijo y casual del movimiento punk fusionada con ideas Naif adolescentes o de apropiación de culturas lejanas como la oriental. Vestidos sobre pantalones o calzas, prendas naif de adolescentes de 15 años combinadas con tacos aguja, cinturones de tachas, gargantillas de cuero al mejor estilo “sado”, son todas muestras de este eclecticismo tan notorio, un estilo “inocentemente pervertido”. Dentro de esta nueva tendencia de diseño las tachas surgen con más fuerza para poner a las diversas combinaciones ese toque rebelde que faltaba y que estuvo, está y estará siempre con nosotros.

Por Marcelo pellizo / Che design

SPORT AND DESIGN

Por Laia Beltrán
Una alianza ganadora
Que el sportwear ha conquistado la calle es más que evidente. En sus inicios se coló tímidamente sobre la pasarela, pero la buena acogida que encontró este estilo cómodo y urbano entre la fashion people la ha convertido, temporada tras temporada...

Que el sportwear ha conquistado la calle es más que evidente. En sus inicios se coló tímidamente sobre la pasarela, pero la buena acogida que encontró este estilo cómodo y urbano entre la fashion people la ha convertido, temporada tras temporada, en un asiduo de las colecciones de muchos diseñadores. El punto de inflexión fue la alianza entre el diseñador japonés Yohji Yamamoto y Adidas, denominada “Y-3”. Sus colecciones, además de cosechar un gran éxito mundial de público y crítica, fueron el espaldarazo definitivo que necesitaba el sportwear para ser mirado con otros ojos.

Desde entonces, las alianzas entre diseñadores y marcas deportivas se han disparado. Y lo más curioso es que ha alcanzado a diseñadores de toda edad y condición: desde eminencias consagradas del prêt-à-porter hasta jóvenes promesas salidas de la escuela, además de diseñadores que operan en campos paralelos a la moda, como el diseño gráfico y el industrial.

El joven Kim Jones, uno de los talentos surgidos de la London Fashion Week que se fogueó en las aulas de Central Saint Martin, acaba de presentar la colección que ha diseñado para Umbro, una marca deportiva especializada en fútbol. Fruto de esta colaboración ha nacido “Contrast”, una colección muy urbana que explora el contraste entre la calle y el glamour, dos conceptos a priori antagónicos pero que se unen de una manera especial en el mundo de fútbol. ¿Les suena el nombre de David Beckham? Quizá no les será tan familiar el de Freddie Ljungberg, pero este joven jugador de fútbol sueco ya ha sido fichado por Calvin Klein como reclamo de sus famosos calzoncillos. Y es que moda y fútbol están más unidos que nunca. Y eso es lo que Kim Jones ha querido plasmar en las sudaderas, las chaquetas y los pantalones que forman “Contrast”. El diseñador británico ha apostado por prendas con muchas superposiciones (con tejidos naturales en las capas internas y fibras sintéticas en las exteriores), por los colores vibrantes, y por el logo de diamantes de Umbro que ha impreso de manera abstracta o en relieve en algunas prendas. A “Contrast” le acompaña una línea de accesorios que incluye calzado deportivo, equipaje y viseras.

La experiencia con Kim Jones ha sido tan buena que Umbro ha fichado al veterano diseñador belga Dirk Bikkembergs para otro proyecto de colaboración. El próximo otoño presentarán su primera colección de ropa y calzado, que pretende ser bastante asequible y con un gran componente creativo. Las camisetas, los pantalones vaqueros y algunas piezas más casual serán las prendas estrellas aunque no descartan que más adelante la colección se amplíe al calzado deportivo. Inicialmente, la colección Umbro/Bikkembergs se distribuirá en tiendas deportivas y de moda europeas (España no incluida) y, posteriormente, se lanzará en Estados Unidos y Japón.

Incluso nombres tan irreverentes y polifacéticos como el francés Jean-Charles de Castelbajac han sucumbido a los encantos de las marcas deportivas. En este caso, pero, todo queda en casa. O en Francia, según se mire, porque el partenaire de Castelbajac será nada menos que Le Coq Sportif, una de las marcas galas por excelencia. Después de una turbulenta existencia (pasó por Adidas y Brown Shoe Company), Le Coq Sportif regresó a Francia en 1999, cuando un grupo de empresarios franceses decidió rescatarla de manos americanas convencidos del potencial y del prestigio que aún albergaba. Desde entonces, Le Coq Sportif fabrica y distribuye colecciones para fútbol, atletismo y tenis, además de una línea vintage dirigida a un público más fashion.

El proyecto de colaboración entre Le Coq Sportif y Castelbajac se llama “Footblaster” y está dirigido principalmente al mundo del fútbol aunque también incluirá una colorista línea de tenis, con el naranja, el amarillo y el verde como protagonistas. Esta nueva colección se venderá en exclusiva en la boutique Citadium, en París.

La pregunta del millón es ¿hay algo que Philippe Starck no haya diseñado? Hoteles, relojes, restaurante, sillas… uff, mejor dejarlo aquí. El prolífico diseñador francés ya había tenido algún que otro escarceo con líneas de accesorios pero ahora ha decidido lanzarse a los pies del fashion world. Y el compañero de viaje que ha elegido en esta nueva aventura es precisamente Puma, la veterana marca de zapatillas alemana que ha conseguido, a golpe de diseño, reinventarse como pocas. El trabajo en común de Starck y Puma ya ha dado sus primeros frutos: una línea de calzado para tenis moderna y minimalista que llegará a las tiendas el próximo otoño y que ha sido bautizada con el explícito Puma/Starck.

Pero las ambiciones de Puma van más lejos y llevan acento inglés, concretamente el de. Neil Barrett, un diseñador británico que ha triunfado en Italia. Barrett estuvo cinco años como diseñador de la colección de hombre de Gucci y luego cuatro años más como director de diseño de Prada Menswear. En 1999, lanzó su propia marca y ahora acaba de firmar un acuerdo de colaboración con Puma para equipar a la selección italiana de fútbol. La colección se llamará “Italia” y se presentará oficialmente a finales de marzo. “Italia”, que también incluirá el diseño de los trajes no deportivos de los jugadores italianos, se inspira en el movimiento y retratará diferentes aspectos de la vida del equipo italiano. Para Puma, la alianza con Neil Barrett le permitirá abrir horizontes y aunar en futuras colecciones moda, deporte y estilo de vida. Y es que si algo queda claro es que el sportwear, en todas sus versiones, ha llegado para quedarse. Bienvenido.


FERIAS DE DISEÑO TRUCHAS


Por Marcelo Pellizo Un nuevo peligro en Bs. Aires:

Desde hace un par de años las llamadas ferias de diseño han comenzado a surgir en un proceso que aun esta lejos de tocar su techo. Motivados por la falta de espacios comerciales, diseñadores independientes, artesanos y artistas buscan mostrar sus propuestas en cualquier ámbito que se los permita, desde bares, plazas públicas, discos y hasta la misma calle pueden ser el marco ideal para exhibir sus conceptos de diseño. Si bien Buenos Aires es por lejos la mayor concentradora de este tipo de eventos, también se los puede encontrar en Mendoza, Santa Fe y por supuesto en nuestra Córdoba.

El concepto de feria de diseño en Buenos Aires, más allá de su objetivo de mostrar y generar un marco comercial diferente, dejo su etapa naif y hoy estamos hablando de ferias con más de 50.000 visitantes en algunos casos y facturaciones arriba de los 100.000 pesos por evento. Estos hechos tan promisorios si bien son muy positivos también trajeron aparejados un problema: Las falsas ferias de diseño. Si como lo leen, estas falsas ferias usando el marketing que tiene la palabra diseño y feria no son más que outlets disfrazados de feria donde se venden prendas y objetos de pésima calidad, desde baratijas chinas hasta ropa de marca falsificada made in Once o Paraguay, así que, la próxima vez que vayas por buenos aires a una feria, informate bien de que se trata.


¿Qué me pongo, el capri o el oxford?



Por Claudia Serrot

"La moda es una de las presiones más gratificantes de la vigorosa sociedad de consumo".
Adrián Balley

Pareciera que nada cambia: la moda nos sigue diciendo lo que tenemos que ponernos, a riesgo de parecer ridículos si nos decidimos a no llevar la moda que debemos (por grupo etario, o social, o lo que fuere). Ya lo decía Charly García en una entrevista hace unos días atrás: un psicólogo de la policía le dijo una vez que él no se vestía "como uno de cincuenta años".

Todos sabemos que la indumentaria actúa como nuestra máscara ante el mundo, es uno de nuestros signos de autorrepresentación más fuertes: en la imitación del modelo vigente, encontramos la tranquilidad de "pertenecer" a determinados estratos de la manera más adecuada.

¿Existe entonces un resquicio donde se pueda colar la creatividad en el sistema de la moda? ¿La moda es libertad, como dice John Galiano, o somos todos fashion-victims, como sostiene Moschino?
La respuesta no es sencilla, básicamente porque nos hallamos tan atravesados por cuestiones culturales dominantes y tendencias creadas por el marketing que no sabemos si lo que hacen los diseñadores es de ellos, de ellos más algo de los otros o simplemente son re-creaciones de algo que fue hecho con anterioridad, sólo que algunos diseñadores han logrado resignificarlo de manera más o menos exitosa (no dejo de pensar en las reelaboraciones de la ropa de batalla en la moda de Valentino: ¿las modelos irán a la guerra?).

Entonces entre el capri o el oxford no queda mucho espacio de decisión que digamos (sobre todo en esta sociedad cordobesa que nos toca vivir), lo que da como resultado una gran homogeneidad en los usos y costumbres sociales en general, y en este "atenerse" a la moda en particular, obedeciendo sumisamente a los mandatos que nos vienen de otro lado.
¿La respuesta es diseñar con identidad propia? ¿Existe una identidad "cordobesa" o "argentina"? (no quiero respuestas del tipo "el mate, el tango, la pampa o las culturas indígenas": el tango, si representa a alguien, es a Buenos Aires; la pampa ya casi no es nuestra y las culturas indígenas están tan avasalladas que sería aún más obsceno aprovecharse también de su riqueza cultural).

Como se ve, los interrogantes son muchos, y las respuestas no son fáciles de elaborar.

Hace unos días se presentó en Barcelona la llamada "ropa inteligente": camisas con microchips incorporados que permiten abrir y cerrar puertas, chalecos con airbags para proteger de caídas eventuales, abrigos con sistemas GPS (o Sistema de Posición Global, en criollo), y otros caprichos tecnológicos que están surgiendo en este mix tecnología-consumo-diseño-información. (Por favor: no olvidemos que el origen de la gran mayoría de estos experimentos es la industria de la guerra).
Es más: Nokia ha sacado su primera "bijou" digital, una joya que se cuelga al cuello (llamada "Nokia Medaillon"), con un pequeño display de cristal líquido que va pasando, de a una, hasta ocho fotografías durante quince horas seguidas. (Aclaración: viene en dos modelos, uno con curvas plateadas, más sofisticado, y otro modelo más hippie, sostenido por un cordón).

¿Se encuentra aquí la punta de una revolución creativa en el diseño de moda? ¿Los campos del diseño (industrial, gráfico, visual, de indumentaria) se están solapando para crear nuevos productos, ya inclasificables?

Posiblemente. Aunque debo decir que nosotros, desde nuestro quinto mundo, simplemente nos limitaremos a mirar como ocurren estos cambios (por otro lado, avances propios de las sociedades opulentas), mientras decidimos, concienzudamente, si nos quedamos entre el capri o el oxford.