
Por Melina Dassano
@espaciocanvas
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Siempre notamos en una marca, una mínima evolución, el tema es saber que cambió. Existe un tiempo, el de las imágenes, que reflejan por otra parte dicha evolución y se reconoce un proceso que podemos ver a través de la fotografía:
- La evolución en el diseño, nos muestra por ejemplo, los detalles de una prenda y su contexto que acompaña o no al proceso de producción. Por lo tanto hay que saber elegir a la modelo, el cuerpo de soporte, aunque se enoje la amiga o la prima por no poder posar, esto no es solo para niñas seductoras, existe un aguante inicial de los amigas que se agradece. Y no todos los espacios sirven de experiencia, más de las veces hay improvisaciones como los ambientes de nuestra propia casa, para hacer de la prenda un estilo común, pero si no tenemos cuidado se nos pasó por alto el repasador. Aguante la plazita.
- Por otro lado, la evolución en la combinación de materiales, según la inversión, llegamos a hablar de materiales muy valiosos por su costo o creatividad. Cuando trabajamos con materiales comunes, aquellos que cualquier persona puede consumir por su costo, no siendo estos de una calidad superior, tiene que haber muchísima exigencia por parte del diseñador para darle al producto una riqueza particular, al menos que quiera que su trabajo sea común, lo que no significa que tenga buenos resultados, todo merece su equilibrio.
- La morfología es otra evolución importante a destacar, no sólo por la comodidad de una prenda, sino por el impacto de su presencia y el sostén que le otorga a un cuerpo. Aquí no se habla de sencillez ni de estética entre la delgadez y la gordura sino, de calidad y de belleza que lo otorga la mano de obra. Es importante a la hora de evaular la evolución de una prenda, ver este tipo de características, que no hablan desde la superficie sino desde la técnica, un reconocimiento que tampoco habla de fama y de dinero, sino de progreso. La prenda debe representar al cuerpo, por eso el trabajo que cumple la moldería. Saber que un cuerpo no es un todo sin la unión de las partes, nos hacen ver tanto que las articulaciones, las curvas, merecen de un tratamiento en especial, siempre y cuando la intención sea usar la moldería como técnica de transformación, la confección como definición final y no dejemos todo librado al facilismo y volvamos a caer en lo común.
- La utilización de materiales como la cuerina para el caso de carteras, debe de tener igualmente un tratamiento especial en la forma y en la confección, como así en la combinación con otros materiales. Un material de múltiples usos, como es este caso el la cuerina, que se usa además para la decoración, no debe dominar al producto; y más si a un material sintético le sumamos más plástico. Lo único que estaría sosteniendo a un producto de dicha constitución es la forma y si esta no tiene un trabajo notable y cuidado, nos encontramos otra vez con un producto común y de mala calidad a simple vista. Tanto para copiar como para crear hay que saber hacerlo.
- La uniformidad de un producto ayuda a su valor y presentación para lograr algo coleccionable. Con respecto al material, no siempre el diseño se puede adaptar a cualquier forma, como por ejemplo la forma circular, por lo tanto no se llega al fin creado, no hay diseño, fallo uno de los procesos, ya que la forma en muchos casos supera a la función, y se pierde el objetivo de una colección. Si esto ocurre, se cambia el diseño o se reemplaza el material.
- En una producción fotográfica cuando algo está fuera de contexto, ya sea la ambientación o la modelo, también se pierde el propósito. Así hagamos una producción casera para mostrar en un blog privado, facebook o en un espacio del flickr, son todos espacios de exposición y de acceso a nuestros contactos, lo nuestro es un trabajo y como identidad de la marca misma debe cuidarse siempre, al menos que hagamos algo a propósito, de todos modos necesita de una sencilla pero acertada producción. Por tal motivo esto es un trabajo de exigencia e inversión de tiempo, siempre y cuando haya un proceso creativo, sino a la larga no tiene sentido alguno y lo que logramos es más mediocridad.
- En algunos productos el diseño está ausente, por lo que no se cotiza el pensamiento, porque hasta lo simple requiere de este esfuerzo para llegar a ser tal. Por cierto hasta en un book de fotos realizan una selección de las mejores imágenes; el maquillaje, el peinado, el protagonismo de los objetos, como del calzado que acompaña una ropa, debe y tiene que estar cuidado, el hecho de saber que queremos mostrar, si a la modelo o el accesorio, es importante. No todas las marcas se pueden dar el lujo publicitario de lograr solo una bonita imagen. Las multimarcas pueden poner su logo, un circulo y no mostrar el producto, porque ya son reconocidas. Tomarse el tiempo para preparar un producto, como su exposición, es tomarse las cosas en serio y evitar la pérdida de tiempo y dinero.
- Muchos diseñadores tienden a experimentar con los materiales, pero éstos primeras pruebas no deben realizarse con el producto final. Por lo tanto al incorporar tipografías o estampados, hay que cuidar tanto la gráfica, como la tela para que la misma no quede rígida, sobre todo si hablamos de telas blandas y con demasiada caída. Todo mensaje que lleve un estampado suponemos que es un sentimiento en sí, por lo tanto debemos cuidar el canal del mensaje, no todo soporte es apto para comunicar, ni resulta bonito por su libertad de expresión, no nos olvidemos del destinatario al que muchas veces apuntamos y otras tantas desconocemos.
- Además debemos de tener en cuenta en un objeto, a que le vamos a dar protagonismo, si a la tela o a la forma, o ambas cosas, a los accesorios tal vez, porque la uniformidad antes mencionada requiere de un proceso de diseño, de respetar una colección que refleje un equilibrio o desequilibrio de la marca según su significado, sino estaríamos hablando de algo puramente artístico, sin una función determinada, una pieza sólo de exposición, la cual requiere de cierta carga de sentimientos para que no resulte violento a la mirada ni a la crítica de libre vuelo. Y no confundamos que en la independencia no existe la colección, porque esta palabra es una pieza importante para crear un orden y un significado, ahora que sea temporal o atemporal es otra elección, que solo tiene que ver con el destinatario y no ya con el diseño. Pero la colección no es solo de la moda, es un equilibrio en el diseño, son piezas a crear para nuestro futuro portfolio de trabajo, como las imágenes.
No veamos esta critica como un error rotundo, porque muchas veces quien lo consume no se detiene en los detalles y los afectos son nuestros primeros consumidores pero no los últimos, veamoslo como una situación de progreso y ambición de nuestra profesión, para con nuestra persona.
Para la marca: Debes de trabajar más la parte del torax en la prendas, la zona del busto y el contorno de la cisa, porque desdibuja el cuerpo. Cuando un diseño está hecho para generar errores no se los encuentra, por lo tanto hay un objetivo conceptual y no solo funcional, pero aquí no se nota ni una cosa y se cumple a medias la otra.
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Aca no rige el dicho "sobre gustos no hay nada escrito", te sirve o no.